Esta formulación, e-learning, desde nuestra opinión, se está imponiendo de manera exagerada y los estudiosos de estos temas, hispanohablantes, poco hacemos por evitarlo.
Con e-learning, en traducción literal estaríamos hablando de aprendizaje electrónico. Suponemos que deberíamos entender, aprendizaje generado o mediado por las diferentes tecnologías basadas, de una u otra forma, en soportes electrónicos.
Pues no, no es ése el significado que dan a este término las instituciones y empresas que lo vienen utilizando. La mayoría de caracterizaciones o conceptualizaciones de este término llevan, en casi todos los casos, a considerar a esta forma de enseñar y aprender como una manera de educación, enseñanza, instrucción..., o aprendizaje a través de Internet mediante cursos de formacion online. Y ello, suponemos, porque la Red puede integrar a los restantes formatos electrónicos, de almacenamiento de contenidos o de comunicación, diseñados para el aprendizaje. Por eso, si lo que parece que queremos significar con e-learning es el hecho de aprender con la mediación de Internet, digámoslo claro: aprendizaje, enseñanza, educación, formación... mediado/a por Internet (web). Por otra parte, cuando hablamos de educación nos estamos refiriendo a un proceso de optimización en el que, a través de la enseñanza (en sus múltiples formatos) el educando logra aprendizajes valiosos a través de estos cursos de formacion a distancia. Es decir, contemplamos la enseñanza y el aprendizaje, aunque eliminaríamos del concepto de educación aquellos aprendizajes considerados dañinos o no valiosos.